Cómo plantar judías verdes: guía completa para principiantes

Ficha técnica de la judía verde

DatoValor
Profundidad de siembra2 a 3 cm
Distancia entre plantas10 a 15 cm (trepadoras) / 20 cm (enanas)
Días de germinación7 a 12 días
Horas de sol necesarias6 horas o más
Profundidad de maceta25 a 30 cm
Tiempo hasta cosecha50 a 70 días desde la siembra

Trepadora o enana: una decisión previa importante

Antes de sembrar, hay que elegir entre dos tipos de judía que se comportan de forma bastante distinta. Las variedades trepadoras crecen en altura y necesitan un tutor o enrejado, de forma parecida al pepino, pero a cambio dan una cosecha más prolongada a lo largo de la temporada. Las variedades enanas o de mata baja no necesitan ningún soporte, crecen como un pequeño arbusto compacto, y son la opción más práctica si tu espacio es reducido o prefieres no montar ninguna estructura vertical.

Para un balcón pequeño, las variedades enanas suelen ser la elección más sencilla; para un espacio con algo de altura disponible, las trepadoras aprovechan mejor el espacio vertical y alargan bastante el periodo de cosecha.

Cuándo sembrar judías verdes

La siembra se hace en primavera, entre abril y junio en la mayor parte de España, una vez que el riesgo de heladas ha pasado por completo, ya que la judía es especialmente sensible al frío incluso en fase de semilla, mucho más que otros cultivos como la lechuga o la espinaca. En zonas de veranos largos y cálidos, es posible hacer una segunda siembra a principios de verano para escalonar la cosecha hasta bien entrado el otoño.

Cómo sembrar judías verdes

Siembra las semillas directamente en su ubicación definitiva, nunca en semillero, a una profundidad de dos a tres centímetros. Al ser una semilla relativamente grande, no suele necesitar aclareo posterior si respetas bien la distancia entre puntos de siembra desde el principio, a diferencia de cultivos como la lechuga o la espinaca, donde el aclareo es casi obligatorio.

Si eliges variedad trepadora, coloca el tutor o el enrejado en el momento de la siembra, sembrando dos o tres semillas alrededor de la base de cada soporte.

Riego de la judía verde

La judía verde necesita riego regular, especialmente durante la floración y el desarrollo de las vainas, momento en el que la falta de agua tiene mayor impacto directo sobre la cantidad de cosecha final. Fuera de esos momentos clave, tolera algo mejor las irregularidades de riego que cultivos como el pepino o el calabacín.

Un exceso de riego combinado con mal drenaje es más perjudicial para este cultivo que la falta puntual de agua, ya que las raíces de la judía son sensibles al encharcamiento, sobre todo en las primeras semanas tras la siembra. Cómo regar un huerto sin pasarte ni quedarte corto.

Por qué necesita poco abono nitrogenado

Aquí está la particularidad más importante de este cultivo: gracias a la relación con bacterias fijadoras de nitrógeno en sus raíces, la judía verde genera buena parte del nitrógeno que necesita por sí misma, algo que ningún cultivo de fruto o de hoja visto anteriormente en esta guía es capaz de hacer. Esto significa que un exceso de abono rico en nitrógeno no solo es innecesario, sino que puede ser contraproducente: favorece mucho follaje verde y frondoso a costa de menos producción de vainas.

Un sustrato equilibrado, sin fertilizantes adicionales ricos en nitrógeno durante la mayor parte del ciclo, suele dar mejores resultados que uno muy enriquecido, al contrario de lo que cabría esperar por comparación con otros cultivos de esta guía.

Problemas más comunes de la judía verde

La caída de flores sin cuajar vaina es un problema que también afecta a este cultivo, de forma parecida al pimiento o el calabacín, normalmente relacionado con temperaturas muy altas durante la floración o con riego irregular en ese momento concreto del ciclo.

El pulgón negro es una plaga bastante específica y frecuente en judías, que se concentra en los brotes tiernos y en el envés de las hojas jóvenes, tratable con jabón potásico diluido aplicado con el pulverizador, igual que en otros cultivos de esta guía.

Cuándo cosechar judías verdes

La señal de que una vaina está lista es que ha alcanzado un buen tamaño pero todavía se puede doblar con facilidad sin que se rompa de forma seca; si al doblarla notas resistencia dura y se parte con un crujido seco, es que se ha dejado madurar de más y las semillas del interior ya se han desarrollado demasiado, endureciendo la vaina.

Al igual que el calabacín y el pepino, cuanto más frecuente sea la cosecha, mayor será la producción total, ya que dejar vainas maduras en la planta reduce la formación de flores nuevas. En plena producción, conviene revisar la planta cada dos o tres días para no dejar que las vainas se pasen de punto.

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