Cómo plantar pimientos: guía completa para principiantes

Ficha técnica del pimiento

DatoValor
Profundidad de siembra0,5 a 1 cm (semillero)
Distancia entre plantas40 a 50 cm
Días de germinación10 a 20 días
Horas de sol necesarias6 horas o más
Profundidad de maceta30 a 35 cm mínimo
Tiempo hasta cosecha90 a 120 días desde el trasplante

Cuándo sembrar pimientos

El pimiento es más exigente en temperatura que el tomate a la hora de germinar, y necesita calor constante desde el primer momento. En la mayor parte de España, la siembra en semillero se hace entre febrero y marzo, en un lugar cálido y protegido, para trasplantar al exterior a partir de mayo, una vez el riesgo de heladas ha pasado por completo y las noches ya no bajan de temperaturas frías.

A diferencia del tomate, que tolera algo de fresco durante la germinación, el pimiento con temperaturas bajas simplemente no germina o lo hace de forma muy irregular, así que conviene ser más estricto con el calor en esta primera fase. Si vives en una zona de primaveras frías, como la meseta norte o zonas de montaña, es preferible retrasar la siembra unas semanas antes que forzarla con frío de por medio.

Cómo sembrar el semillero

Llena la bandeja de semillero con sustrato fino y específico para semillero, igual que en el caso del tomate. Coloca una o dos semillas por alveolo, a una profundidad de medio a un centímetro, y mantén la bandeja en un lugar con calor constante, idealmente entre 22 y 28 grados, ya que por debajo de esa franja la germinación se ralentiza mucho o directamente no ocurre.

La germinación del pimiento es más lenta e irregular que la del tomate, y puede tardar entre diez y veinte días, así que no te alarmes si tarda más de lo esperado según lo que hayas visto con otros cultivos de esta guía.

Trasplante a maceta definitiva

Cuando la plántula tenga tres o cuatro hojas verdaderas y las temperaturas exteriores sean ya estables, puedes trasplantar a la maceta definitiva. El pimiento necesita una maceta profunda, aunque algo menos que el tomate, con al menos 30 a 35 centímetros de profundidad para desarrollar bien su sistema radicular.

A diferencia del tomate, al pimiento no conviene enterrarlo más profundo de lo que estaba en el semillero, ya que no desarrolla raíces adicionales a lo largo del tallo enterrado como sí hace el tomate. Trasplántalo respetando el mismo nivel de tierra que tenía en su alveolo original.

Si vas a plantar varias unidades, respeta una distancia de 40 a 50 centímetros entre plantas, algo menos que el tomate, pero suficiente para que cada planta tenga buena circulación de aire.

Riego del pimiento

El pimiento necesita un riego regular y constante, más sensible a la sequía puntual que el tomate. La irregularidad en el riego no solo afecta al fruto, como en el tomate, sino que también puede provocar la caída de flores antes de que lleguen a cuajar, un problema específico de este cultivo que reduce directamente la cosecha final.

Mantener el sustrato con humedad uniforme, sin encharcar pero sin dejar que se seque del todo entre riegos, es la clave para una buena producción. Como en el tomate, es preferible regar en la base de la planta y evitar mojar el follaje, sobre todo por la tarde. Cómo regar un huerto sin pasarte ni quedarte corto.

Entutorado y necesidad de calor

Al igual que el tomate, la mayoría de variedades de pimiento se benefician de un tutor, sobre todo cuando la planta empieza a cargar de frutos y el peso puede doblar o partir las ramas. Coloca el tutor en el momento del trasplante para no dañar las raíces después.

Una particularidad del pimiento frente al tomate es su mayor sensibilidad al frío incluso una vez adulto: temperaturas nocturnas por debajo de los doce grados frenan notablemente su crecimiento y la formación de frutos, aunque la planta no llegue a morir. Esto hace que en zonas de veranos frescos o noches frías, como el norte atlántico, el pimiento rinda bastante menos que en zonas de veranos cálidos y estables. Calendario de siembra en Andalucía.

Problemas más comunes del pimiento

La caída de flores sin llegar a cuajar fruto es el problema más característico de este cultivo, y suele deberse a una combinación de riego irregular, temperaturas extremas (tanto frío como calor excesivo) o falta de polinización si el huerto tiene pocos insectos polinizadores alrededor.

Al igual que el tomate, el pimiento puede sufrir podredumbre apical, esa mancha oscura y hundida en la base del fruto causada por riego irregular. También es susceptible al pulgón, que se instala sobre todo en los brotes tiernos y las flores, tratable con jabón potásico diluido aplicado con el pulverizador.

Cuándo cosechar pimientos

El pimiento se puede cosechar en dos momentos distintos, y esto es algo propio de este cultivo que no ocurre con el tomate: puedes recogerlo verde, cuando ha alcanzado su tamaño completo pero antes de cambiar de color, o esperar a que madure del todo y adquiera su color final (rojo, amarillo o naranja según la variedad), momento en el que también gana en dulzor.

No hay una opción mejor que otra de forma objetiva: cosechar en verde adelanta la disponibilidad de fruto y anima a la planta a seguir produciendo más flores, mientras que esperar a la maduración completa da un sabor más dulce pero reduce algo el ritmo de producción total de la planta a lo largo de la temporada.

Con el pimiento resuelto, seguimos con otro cultivo de fruto, aunque de comportamiento bastante distinto: el calabacín, conocido por su rápido crecimiento y su generosa producción. Como plantar calabacín .

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