Cómo plantar calabacín: guía completa para principiantes

Ficha técnica del calabacín

DatoValor
Profundidad de siembra2 a 3 cm
Distancia entre plantas80 a 100 cm
Días de germinación5 a 10 días
Horas de sol necesarias6 horas o más
Profundidad de maceta35 a 40 cm mínimo, y muy ancha
Tiempo hasta cosecha45 a 60 días desde la siembra

Un cultivo que necesita mucho espacio

Antes de nada, conviene ser claro sobre algo que diferencia al calabacín de casi todo lo visto en esta guía: sus hojas y tallos ocupan muchísimo más espacio en superficie que el resto de cultivos, aunque la planta en sí no sea especialmente alta. Una sola planta puede llegar a ocupar un metro cuadrado de extensión con sus grandes hojas, así que en un balcón pequeño es de los cultivos que peor encajan, salvo que dispongas de una maceta grande y aislada, no compartida con otras plantas.

Si tu espacio es reducido, existen variedades compactas de calabacín pensadas específicamente para maceta, que ocupan bastante menos que las variedades tradicionales, aunque también producen algo menos por planta.

Cuándo sembrar calabacín

La siembra se hace en primavera, entre abril y mayo en la mayor parte de España, una vez que el riesgo de heladas ha pasado y la tierra se ha calentado lo suficiente. A diferencia de cultivos como el tomate o el pimiento, no suele merecer la pena adelantar la siembra en semillero interior, ya que el calabacín germina rápido y crece con fuerza una vez la temperatura es la adecuada, así que la siembra directa suele dar mejores resultados.

Cómo sembrar el calabacín

Siembra las semillas directamente en su ubicación definitiva, a una profundidad de dos a tres centímetros, colocando dos o tres semillas juntas por punto de siembra para asegurar germinación, y aclareando después hasta dejar solo la plántula más fuerte de cada grupo. Esta forma de sembrar en grupos y aclarear después es distinta a como se siembra el tomate o el pimiento, que van uno por alveolo desde el principio.

La germinación es de las más rápidas de toda esta guía, entre cinco y diez días, gracias al tamaño grande de la semilla, que almacena bastante energía para el arranque inicial de la plántula.

Riego del calabacín

El calabacín tiene hojas grandes que pierden mucha agua por transpiración, así que necesita riegos abundantes y regulares, especialmente en los meses de más calor. La falta de agua se nota rápido en este cultivo: las hojas grandes se marchitan visiblemente en las horas de más sol, aunque a veces se recuperan solas por la tarde sin necesidad de regar, algo que conviene distinguir antes de regar de más por error.

Igual que en el tomate, es preferible regar en la base de la planta y evitar mojar las hojas, ya que el calabacín es especialmente susceptible al oídio, un hongo que cubre las hojas de un polvo blanquecino y que se ve favorecido por la humedad sobre el follaje. Cómo regar un huerto sin pasarte ni quedarte corto.

Polinización: la particularidad clave del calabacín

Aquí está uno de los aspectos más específicos de este cultivo, que no aparece en ninguno de los anteriores: el calabacín tiene flores masculinas y femeninas separadas en la misma planta, y necesita que un insecto polinizador transporte el polen de una a otra para que el fruto cuaje. Puedes distinguirlas porque la flor femenina tiene un pequeño fruto embrionario en la base, mientras que la masculina nace de un tallo fino sin nada debajo.

Si notas que las flores se caen sin llegar a formar fruto, o que el fruto empieza a crecer y luego se pudre por la punta, es probable que la polinización no esté siendo suficiente, algo relativamente común en balcones con pocos insectos alrededor. En ese caso, puedes polinizar a mano con un pincel pequeño, transportando polen de una flor masculina a una femenina, una técnica sencilla que soluciona el problema en la mayoría de los casos.

Problemas más comunes del calabacín

El oídio, ese polvo blanco sobre las hojas, es la afección más característica de este cultivo, favorecida por riego que moja el follaje y por plantas demasiado juntas con poca circulación de aire. Respetar la distancia de 80 a 100 centímetros entre plantas es importante precisamente para reducir este riesgo, mucho más que en cultivos compactos como la lechuga.

La falta de cuajado de frutos por polinización insuficiente, ya comentada, es otro problema típico y exclusivo de este tipo de cultivos con flores separadas por sexo, algo que no ocurre en tomate, pimiento ni en las hortalizas de raíz vistas anteriormente.

Cuándo cosechar calabacín

Aquí hay algo importante que diferencia al calabacín de casi todos los cultivos anteriores: cuanto más pequeño lo cosechas, mejor sabor y textura tiene, al contrario de lo que se podría pensar. Los calabacines de tamaño mediano, de unos 15 a 20 centímetros, tienen la piel más fina y menos semillas que los que se dejan crecer demasiado, que se vuelven fibrosos y pierden sabor.

Además, cuanta más frecuencia de cosecha mantengas, más producción total obtendrás de la planta a lo largo de la temporada, porque cada fruto que dejas crecer en exceso consume energía que la planta podría dedicar a producir frutos nuevos. En plena temporada, conviene revisar la planta cada dos días, ya que el calabacín crece a un ritmo notablemente más rápido que el resto de cultivos de esta guía, y un fruto que ayer era pequeño puede pasarse de tamaño en muy poco tiempo.

Con el calabacín resuelto, seguimos con otro cultivo de la misma familia botánica, aunque con un porte algo distinto: el pepino. Como plantar pepinos .

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